El cabello cardado, con su elegante volumen y textura pulida, es un clásico atemporal que permite transformar un peinado sencillo en uno sofisticado y lleno de cuerpo. Es una técnica versátil que, bien ejecutada, puede adaptarse tanto a un look discreto para el día a día como a un peinado espectacular para una ocasión especial. Dominar el arte del cardado es más sencillo de lo que parece y te permitirá añadir dimensión y estructura a tu melena sin necesidad de recurrir a herramientas de calor complejas.
¿Qué es exactamente el cardado y para qué sirve?
El cardado, también conocido como crepado, es una técnica de peinado que consiste en peinar el cabello en dirección contraria a su crecimiento, es decir, desde las puntas hacia la raíz. Al hacerlo, las cutículas del cabello se levantan ligeramente, creando una especie de "colchón" o base enredada que aporta un volumen inmediato y duradero. Este efecto es ideal para dar cuerpo a cabellos finos o lacios, levantar las raíces y crear una base sólida para recogidos, coletas altas o semirecogidos que requieran más estructura y aguante.
Beneficios de la técnica del cardado
- Volumen instantáneo: Es la forma más rápida y efectiva de conseguir elevación en la raíz y cuerpo en el resto del cabello.
- Mayor duración del peinado: La base creada con el cardado ayuda a que los peinados, especialmente los recogidos, se mantengan en su sitio durante más horas.
- Versatilidad: Se puede realizar un cardado suave para un look natural o uno más intenso para un resultado dramático, adaptándose a cualquier ocasión.
- Textura: Aporta una textura interesante al cabello, haciéndolo parecer más denso y manejable para ciertos estilos.
Herramientas y preparación del cabello
Antes de empezar, es fundamental contar con las herramientas adecuadas y preparar el cabello correctamente para conseguir un buen resultado y minimizar el riesgo de dañarlo.
Lo que necesitarás:
- Peine de cardado o peine de púas finas: Lo ideal es un peine específico para cardar, que suele tener púas de diferentes longitudes para facilitar el proceso. Un peine normal de púas juntas y finas también puede funcionar.
- Cepillo de cerdas suaves: Se utiliza para pulir la capa exterior del cabello una vez realizado el cardado, ocultando la parte enredada y dando un acabado liso y profesional.
- Laca de fijación: Elige una laca de fijación media o fuerte, según el nivel de sujeción que desees. Es clave para mantener el volumen en su sitio.
- Pinzas para seccionar: Ayudan a separar el cabello y trabajar de manera más ordenada y precisa.
Para obtener los mejores resultados, el cabello debe estar completamente seco y limpio. Si tu pelo es muy liso o resbaladizo, puedes aplicar un poco de champú en seco o un spray texturizante en las raíces antes de empezar. Esto aportará agarre y facilitará el cardado.
Técnica de cardado paso a paso
La clave de un buen cardado está en la técnica. Es importante ser delicado para no romper el cabello y trabajar por secciones pequeñas y ordenadas.
Paso 1: Seccionar el cabello
Decide qué zona quieres cardar para obtener volumen. Generalmente, se trabaja la zona de la coronilla. Separa la capa superior de cabello, la que quedará visible, y sujétala con una pinza. Esta capa no se carda, ya que servirá para cubrir la base y dar un acabado pulido.
Paso 2: Cardar mechón a mechón
Trabaja con los mechones que han quedado por debajo de la capa superior. Coge un mechón de unos 2-3 centímetros de ancho. Sostenlo tenso y en posición vertical. Introduce el peine a unos centímetros de la raíz y realiza movimientos cortos y suaves hacia abajo, en dirección al cuero cabelludo. Repite el movimiento unas 3 o 4 veces por mechón. La intensidad dependerá del volumen que busques: para un look de día, bastarán 2-3 pasadas suaves; para un peinado de noche, puedes ser más insistente.
Paso 3: Fijar la base
A medida que cardas cada mechón, aplica una ligera bruma de laca en la base para fijar el volumen creado. Esto ayudará a que el "colchón" sea más estable y duradero. Continúa con el resto de los mechones de la sección que deseas levantar.
Paso 4: Pulir el acabado
Una vez que hayas cardado toda la zona deseada, suelta la capa de cabello superior que habías reservado. Colócala con cuidado sobre la zona cardada. Con el cepillo de cerdas suaves, peina muy delicadamente esta capa exterior para alisar la superficie y ocultar por completo la base enredada. El objetivo es que el acabado sea liso y elegante, pero con el volumen interior intacto.
Cómo deshacer el cardado sin dañar el cabello
Deshacer un cardado de forma incorrecta puede provocar roturas y nudos. Nunca intentes cepillar un cabello cardado en seco y con fuerza. Sigue estos pasos para cuidarlo:
- Aplica un producto deslizante: Antes de mojar el pelo, aplica un aceite capilar o un acondicionador sin aclarado generosamente sobre las zonas cardadas. Masajea suavemente para que el producto penetre y empiece a deshacer los enredos.
- Desenreda con los dedos: Con cuidado, utiliza los dedos para separar suavemente los nudos más grandes.
- Peina de puntas a raíz: Una vez que el cabello esté más suelto, utiliza un peine de púas anchas. Empieza a peinar desde las puntas y ve subiendo poco a poco hacia la raíz. Este método evita que los nudos se aprieten más y minimiza la rotura.
- Lava e hidrata: Después de desenredar, lava el cabello como de costumbre y no olvides aplicar una mascarilla hidratante para reponer la nutrición y suavidad de la fibra capilar.