El encanto de los años sesenta sigue siendo una fuente inagotable de inspiración para la moda y la belleza contemporáneas. Un cabello con volumen, movimiento natural y raíces perfectamente elevadas evoca una sofisticación clásica que, adaptada al día a día, aporta una elegancia natural y un toque chic sin esfuerzo. Lograr este look retro-moderno bajo una luz cálida y natural resalta la textura y el brillo saludable de la melena, convirtiéndolo en una opción ideal para cualquier ocasión diaria.
La clave del volumen: preparación y secado
Para conseguir ese icónico volumen de los años sesenta sin que el cabello luzca rígido, la preparación es el paso más importante. Todo comienza en la ducha con una rutina que aporte ligereza y cuerpo a las fibras capilares.
- Utiliza un champú suave que limpie en profundidad sin apelmazar el cabello.
- Aplica acondicionador únicamente de medios a puntas para mantener la raíz ligera.
- Utiliza un protector térmico antes de comenzar con el secado para cuidar la salud capilar.
Al secar el cabello, el truco infalible consiste en inclinar la cabeza hacia abajo y dirigir el flujo de aire templado directamente hacia las raíces. Este sencillo gesto ayuda a despegar el cabello del cuero cabelludo de forma natural, creando una base voluminosa antes de comenzar a dar forma al peinado.
Técnicas de peinado para elevar la raíz
Una vez que el cabello está casi seco, se pueden emplear diferentes técnicas suaves para consolidar el volumen en la parte superior de la cabeza, emulando los estilos clásicos pero con un acabado suave y moderno.
El uso de un cepillo redondo de diámetro grande es ideal para moldear las puntas hacia dentro o hacia fuera, mientras se eleva cada mechón desde la raíz en un ángulo de noventa grados respecto al cuero cabelludo. Si se busca un volumen más duradero, se puede realizar un ligero crepado en la coronilla. Para hacerlo de forma segura, se toma un mechón fino, se mantiene tenso y, con un peine de púas finas, se desliza suavemente hacia abajo una o dos veces cerca de la raíz. Posteriormente, se alisa la capa superior con un cepillo de cerdas suaves para ocultar el crepado y mantener un aspecto pulido.
Cuidado diario y mantenimiento del volumen
Mantener un peinado con volumen durante toda la jornada requiere constancia y el uso de técnicas respetuosas con la estructura capilar. Evitar tocarse el cabello constantemente es fundamental, ya que los aceites naturales de las manos pueden transferirse a la raíz y restar ligereza al peinado.
Por la noche, se recomienda recoger el cabello en un moño alto y muy suelto utilizando un coletero de seda. Esto evita la fricción contra la almohada y ayuda a mantener el volumen en la raíz para el día siguiente, facilitando un retoque rápido por la mañana con un cepillado suave.