En el mundo de la belleza, la versatilidad es una de las cualidades más apreciadas. Contar con herramientas que nos permitan cambiar de look sin acumular decenas de aparatos es un sueño hecho realidad. Una plancha que también funciona como ondulador es el ejemplo perfecto de innovación al servicio de nuestro cabello. Este tipo de dispositivo 2 en 1 ofrece la posibilidad de pasar de un liso pulido a unas ondas naturales con un solo gesto, adaptándose a cualquier ocasión y estado de ánimo.
¿Cómo funciona un dispositivo 2 en 1?
La magia de estas herramientas multifuncionales reside en su diseño. Generalmente, cuentan con placas de cerámica, turmalina o titanio que distribuyen el calor de manera uniforme, pero su forma es la clave. Los bordes de las placas suelen ser redondeados, lo que permite que el cabello se deslice suavemente para crear curvas y ondas al girar la muñeca. A diferencia de una plancha tradicional con bordes rectos, este diseño curvo evita las marcas angulares y facilita la creación de un movimiento natural en el cabello. Algunos modelos también incorporan una carcasa exterior redondeada que se calienta, funcionando como un barril de rizador tradicional.
Selección de la temperatura adecuada
Una característica fundamental es el control de temperatura. No todos los cabellos son iguales, por lo que ajustar el calor es esencial para proteger la fibra capilar. Para cabello fino o teñido, se recomiendan temperaturas más bajas (entre 150°C y 170°C). El cabello normal puede trabajarse a temperaturas medias (170°C a 190°C), mientras que el cabello grueso o muy rizado puede necesitar temperaturas más altas (190°C a 210°C) para lograr el resultado deseado. Utilizar siempre la temperatura mínima necesaria es una regla de oro para mantener el cabello sano.
Guía para un alisado perfecto
Conseguir un liso brillante y duradero es sencillo si se siguen los pasos correctos. La preparación es tan importante como la técnica de alisado.
Preparación del cabello
Antes de aplicar calor, el cabello debe estar completamente limpio y seco. La humedad residual puede dañar la cutícula capilar al entrar en contacto con las placas calientes. El paso más importante es aplicar un protector térmico de manera uniforme por todo el cabello. Este producto crea una barrera que minimiza el daño por calor y a menudo aporta brillo y suavidad. Después, desenreda el cabello con un peine para asegurar que la plancha se deslice sin tirones.
Técnica de alisado
Divide el cabello en secciones manejables, de unos 2 a 4 centímetros de ancho. Cuanto más finas sean las secciones, más uniforme será el resultado. Comienza por las capas inferiores, sujetando el resto del cabello en la parte superior de la cabeza. Coloca una sección de cabello entre las placas, cerca de las raíces, y desliza la plancha suavemente hacia las puntas con un movimiento continuo y sin detenerte. Repite el proceso en todas las secciones hasta que todo el cabello esté liso.
Creando ondas naturales y definidas
La misma herramienta que te da un liso impecable puede crear ondas playeras, rizos suaves o bucles definidos. La técnica varía según el resultado que busques.
Técnica para ondular el cabello
Para crear ondas suaves, toma una sección de cabello y coloca la plancha a la altura donde deseas que comience la onda. Gira la plancha 180 grados (media vuelta) mientras deslizas el dispositivo hacia las puntas, manteniendo el cabello sujeto. La velocidad con la que deslices la plancha influirá en la definición de la onda: un movimiento lento creará una onda más marcada, mientras que un movimiento rápido dará un resultado más suelto y natural. Para un look más desenfadado, alterna la dirección del giro en cada mechón. Una vez que hayas ondulado todo el cabello, espera a que se enfríe y luego pasa los dedos para separar las ondas y darles un aspecto más orgánico.
Cuidados para mantener tu cabello y tu herramienta
El uso regular de herramientas de calor requiere un cuidado extra tanto para tu cabello como para el dispositivo. Utiliza mascarillas hidratantes una o dos veces por semana para reponer la humedad y nutrir la fibra capilar. Además, es importante limpiar las placas de la plancha regularmente con un paño suave y húmedo (cuando esté fría y desenchufada) para eliminar los residuos de productos de peinado, lo que asegura un deslizamiento óptimo y una distribución uniforme del calor.