Las cejas son el marco del rostro y su correcta definición puede realzar la mirada y armonizar las facciones. Lograr un aspecto pulcro y natural es más sencillo de lo que parece si se cuenta con las herramientas y la técnica adecuadas. Desde un lápiz para crear trazos precisos hasta un polvo para un relleno sutil, los productos de maquillaje para cejas están diseñados para adaptarse a diferentes necesidades y preferencias, permitiendo a cada persona encontrar su estilo ideal.
Productos esenciales para maquillar las cejas
La elección del producto adecuado es el primer paso para conseguir unas cejas bien definidas. Dependiendo del acabado que busques, puedes optar por uno o una combinación de varios.
Lápices de cejas
El lápiz es ideal para definir la forma y rellenar pequeños huecos con trazos que imitan el vello natural. Busca lápices con una punta fina y una fórmula que no sea ni demasiado cremosa ni demasiado seca para un control óptimo. Son perfectos para crear una estructura clara y para alargar la cola de la ceja si es necesario.
Sombras o polvos para cejas
Si buscas un acabado más suave y difuminado, el polvo es tu mejor aliado. Se aplica con una brocha biselada y es excelente para rellenar zonas más amplias de forma natural. A menudo, los kits de sombras para cejas incluyen dos tonos para poder crear un degradado de color, aplicando el tono más claro en el inicio de la ceja y el más oscuro del arco hacia el final.
Geles para cejas
El gel es el producto de acabado por excelencia. Su función principal es fijar los vellos en su sitio durante todo el día. Existen geles transparentes, que solo aportan fijación, y geles con color, que además de fijar, añaden volumen y densidad a la ceja. Son muy útiles para controlar los vellos rebeldes y dar un aspecto más pulido.
Técnica paso a paso para unas cejas perfectas
Una vez que tienes los productos, sigue esta sencilla guía para una aplicación impecable. La clave está en la sutileza y en construir el producto poco a poco.
- Paso 1: Preparación. Peina tus cejas hacia arriba y hacia afuera con un cepillo tipo spoolie. Esto te permitirá ver su forma natural y las zonas que necesitan ser rellenadas.
- Paso 2: Definición del borde inferior. Usa un lápiz o una brocha biselada con polvo para trazar suavemente una línea a lo largo del borde inferior de tu ceja. Esto creará una base limpia y definida.
- Paso 3: Relleno. Rellena los huecos con trazos ligeros y cortos en la dirección del crecimiento del vello. Concéntrate en añadir más color en el arco y la cola, dejando el inicio de la ceja más claro y natural.
- Paso 4: Difuminado. Vuelve a pasar el spoolie por toda la ceja para difuminar el producto y eliminar cualquier línea dura. Este paso es crucial para un acabado natural.
- Paso 5: Fijación. Aplica una capa de gel para cejas, peinando los vellos en la dirección deseada para mantenerlos en su sitio durante todo el día.
Errores comunes al maquillar las cejas y cómo evitarlos
Incluso con la mejor intención, es fácil cometer algunos errores. Identificarlos te ayudará a perfeccionar tu técnica.
- Elegir el color incorrecto: Un color demasiado oscuro puede endurecer tus rasgos. La regla general es elegir un tono uno o dos grados más claro que tu color de cabello si es oscuro, o un tono más oscuro si tu cabello es muy claro.
- Crear un inicio de ceja cuadrado y duro: El inicio de la ceja debe ser la parte más suave y difuminada. Evita aplicar mucho producto en esta zona y difumina bien para lograr una transición natural.
- Usar demasiado producto: Es mejor empezar con poco producto y añadir más si es necesario. Un exceso de producto puede crear un aspecto artificial y recargado.
- Trazar un arco antinatural: Sigue la forma natural de tu arco. Forzar un arco demasiado alto o anguloso puede dar una expresión de sorpresa o enfado permanente.
- Olvidar difuminar: Las líneas marcadas son el principal delator de unas cejas maquilladas. El difuminado con un spoolie es un paso que nunca debes omitir para integrar el producto con tus vellos naturales.