El cabello hasta los hombros con ondas suaves es un peinado que irradia elegancia y un encanto natural. Es una opción versátil que se adapta tanto a un look de diario como a ocasiones especiales, aportando movimiento y textura. Conseguir unas ondas definidas y duraderas en una melena de este largo no es complicado si se conocen la técnica y los trucos adecuados. A continuación, te guiamos en el proceso para que puedas lucir un cabello ondulado impecable y lleno de vida.
Preparación del cabello: la base para un peinado perfecto
Antes de empezar a crear las ondas, es fundamental preparar el cabello correctamente. Un buen comienzo garantiza no solo un mejor resultado, sino también la protección de la fibra capilar. Comienza lavando tu cabello con un champú y acondicionador que se ajusten a tus necesidades. Si tu cabello tiende a encresparse, opta por fórmulas que aporten hidratación y control. Una vez limpio, retira el exceso de agua con una toalla de microfibra, presionando suavemente en lugar de frotar para evitar el frizz. El paso más importante antes de aplicar calor es usar un protector térmico. Rocíalo de manera uniforme por todo el cabello para crear una barrera que lo proteja de las altas temperaturas de las herramientas de peinado. Finalmente, seca tu cabello por completo con un secador, preferiblemente utilizando una boquilla para dirigir el aire y alisar la cutícula.
Técnicas para crear ondas paso a paso
Existen varios métodos para conseguir unas ondas bonitas. La elección dependerá de la herramienta que prefieras y del tipo de onda que busques, desde las más marcadas hasta las más naturales y desenfadadas.
Ondas con plancha
La plancha de pelo es una herramienta muy versátil que no solo sirve para alisar. Para crear ondas con ella, sigue estos pasos:
- Divide el cabello en secciones para trabajar de forma más ordenada. Comienza por las capas inferiores.
- Toma un mechón de unos 2-3 centímetros de ancho. Sujeta el mechón con la plancha a unos centímetros de la raíz.
- Gira la plancha 180 grados (media vuelta) mientras la deslizas lentamente hacia las puntas. La velocidad con la que bajes determinará cuán marcada quedará la onda.
- Alterna la dirección del giro en cada mechón (uno hacia adentro, otro hacia afuera) para un resultado más dinámico y natural.
- Repite el proceso en todo el cabello, dejando las puntas ligeramente rectas para un acabado más moderno.
Ondas con rizador
El rizador es la herramienta clásica para este tipo de peinado y permite un gran control sobre la forma de la onda.
- Selecciona el grosor del barril del rizador. Uno de diámetro mediano (entre 25 y 32 mm) es ideal para ondas suaves en cabello hasta los hombros.
- Al igual que con la plancha, divide el cabello en secciones.
- Toma un mechón y enróllalo alrededor del barril caliente, empezando desde la mitad del mechón hacia las puntas. Evita enrollar el cabello desde la raíz para un look más relajado.
- Mantén el cabello en el rizador durante unos 8-10 segundos, dependiendo de la textura de tu pelo.
- Suelta el mechón con cuidado y déjalo enfriar sin tocarlo. Repite por toda la cabeza, alternando la dirección de las ondas.
Ondas sin calor
Si prefieres evitar el calor, puedes lograr unas ondas muy naturales mientras duermes. Sobre el cabello ligeramente húmedo, haz una o varias trenzas. Cuanto más apretada y fina sea la trenza, más pequeña y definida será la onda. Otra opción es enrollar mechones de cabello en pequeños moños y sujetarlos. Por la mañana, deshaz las trenzas o moños y peina suavemente con los dedos.
Fijación y acabado para un look duradero
El último paso es crucial para que tus ondas se mantengan intactas durante horas. Una vez que hayas ondulado todo el cabello, espera a que se enfríe por completo antes de tocarlo. Este tiempo de reposo ayuda a que la forma se fije. Después, puedes pasar los dedos o un peine de púas anchas para separar las ondas y darles un aspecto más suelto y natural. Para la fijación, utiliza una laca de fijación flexible. Pulverízala a una distancia de unos 20-30 centímetros para evitar que el cabello quede rígido. Si buscas un extra de brillo y suavidad, puedes aplicar una gota de sérum o aceite capilar en las puntas, frotándolo primero en las palmas de tus manos para una distribución uniforme.