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Plancha de pelo profesional: cómo aprovecharla al máximo en casa

Descubre cómo usar tu plancha de pelo para lograr un alisado perfecto y ondas definidas en casa, protegiendo siempre tu cabello del calor.

Plancha de pelo profesional: cómo aprovecharla al máximo en casa

Obtener un cabello liso, brillante y de aspecto saludable en casa es totalmente posible con las herramientas adecuadas. La plancha de pelo es una aliada indispensable para muchas personas, pero para lograr resultados de calidad profesional sin dañar el cabello, es fundamental conocer las técnicas correctas. Aprender a usarla no solo te permitirá conseguir un alisado perfecto, sino también explorar otros estilos como ondas suaves o rizos definidos, todo desde la comodidad de tu hogar.

Preparación del cabello: el primer paso crucial

Antes de que la plancha toque tu cabello, una buena preparación es esencial para protegerlo y asegurar un resultado duradero. Un cabello mal preparado no solo es más propenso al daño por calor, sino que también dificultará el proceso de peinado y afectará el resultado final.

Lavado y secado completo

Comienza con el cabello limpio y completamente seco. Opta por un champú y acondicionador con propiedades alisadoras o hidratantes para preparar la fibra capilar. Después del lavado, es vital secar el cabello por completo. Nunca uses la plancha sobre el cabello húmedo o mojado, ya que el agua atrapada en la fibra capilar puede hervir y causar daños graves. Sécalo con una toalla suavemente para quitar el exceso de agua y luego utiliza un secador, preferiblemente con una boquilla concentradora, dirigiendo el aire de la raíz a las puntas para ayudar a alisar la cutícula y reducir el encrespamiento desde el inicio.

El protector térmico es tu mejor amigo

Este paso no es negociable. Antes de aplicar cualquier fuente de calor, pulveriza un protector térmico de manera uniforme por todo el cabello, desde la raíz hasta las puntas. No olvides la parte posterior de la cabeza y las capas inferiores. Estos productos crean una barrera entre la plancha y tu melena, distribuyendo el calor de manera más homogénea y minimizando el daño. Asegúrate de peinar el cabello después de aplicarlo para distribuirlo bien y déjalo secar por un minuto antes de proceder.

Técnica de alisado: secretos para un acabado perfecto

La forma en que manejas la plancha es tan importante como la preparación. Una técnica adecuada garantiza un alisado uniforme, brillante y rápido, reduciendo la exposición total del cabello al calor.

Divide y vencerás

No intentes alisar grandes mechones de cabello a la vez. Divide tu melena en al menos cuatro secciones (dos adelante y dos atrás), sujetándolas con pinzas. Trabajar con secciones más pequeñas y finas, de unos 2 a 4 centímetros de ancho, permite que el calor se distribuya de manera uniforme y que necesites menos pasadas, lo que se traduce en menos daño a largo plazo.

Ajusta la temperatura correcta

No siempre es necesario usar la temperatura más alta. Si tu cabello es fino, teñido o está debilitado, opta por una temperatura más baja (entre 150-180°C). Para cabellos más gruesos, resistentes o muy rizados, puedes necesitar una temperatura ligeramente superior (180-210°C), pero siempre empieza con la más baja posible que sea efectiva para tu tipo de cabello. Realiza una prueba en un mechón poco visible para encontrar tu ajuste ideal.

El movimiento es clave

Toma un mechón y peínalo justo antes de pasar la plancha para eliminar cualquier enredo. Coloca la plancha cerca de la raíz, sin tocar el cuero cabelludo, y deslízala con un movimiento fluido y constante, manteniendo una tensión ligera y uniforme. Evita detener la plancha en un solo punto para no concentrar el calor. Una o dos pasadas por mechón deberían ser suficientes si la temperatura y el tamaño de la sección son los correctos.

Más allá del alisado: creando ondas y rizos con tu plancha

Una plancha de pelo es una herramienta mucho más versátil de lo que parece. Con un poco de práctica, puedes crear diferentes tipos de ondas y rizos.

  • Ondas suaves: Sujeta un mechón con la plancha cerca de la raíz, gírala 180 grados (media vuelta) y deslízala lentamente hasta las puntas. Cuanto más lento sea el movimiento, más definida será la onda.
  • Ondas de playa: Para un look más desenfadado, toma un mechón y, en lugar de girar la plancha, ve alternando la dirección de la muñeca (hacia adentro y hacia afuera) mientras la deslizas por el cabello, dejando las puntas lisas para un acabado más moderno.
  • Rizos definidos: La técnica es similar a las ondas, pero debes girar la plancha 360 grados (una vuelta completa). Comienza a unos centímetros de la raíz, gira la plancha y deslízala hacia abajo. Alternar la dirección del giro en diferentes mechones creará un look más natural y con más volumen.

Cuidado posterior y mantenimiento de la herramienta

El trabajo no termina cuando apagas la plancha. Unos sencillos pasos finales y el cuidado de tu herramienta marcarán la diferencia en la durabilidad de tu peinado y la salud de tu cabello.

Deja que el cabello se enfríe

Después de alisar u ondular cada sección, es importante dejar que el cabello se enfríe por completo antes de tocarlo o peinarlo. Esto ayuda a que el peinado se fije y dure mucho más tiempo. Una vez frío, puedes pasar suavemente los dedos para separar las ondas o rizos si buscas un efecto más natural.

Fijación y brillo

Una vez que tu cabello se haya enfriado, puedes aplicar unas gotas de sérum o aceite capilar en las puntas para aportar brillo, controlar el encrespamiento y sellar la hidratación. Si buscas una mayor duración, una ligera bruma de laca flexible mantendrá el peinado en su sitio sin apelmazar.

Limpieza de la plancha

Con el uso, los residuos de productos capilares se acumulan en las placas. Para limpiarla, asegúrate de que esté completamente fría y desenchufada. Pasa un paño suave y ligeramente húmedo por las placas. Para residuos más persistentes, puedes usar un poco de alcohol isopropílico en un algodón, frotando suavemente. Un mantenimiento regular asegura que tu herramienta funcione de manera óptima durante más tiempo.