Un flequillo bien estilizado tiene el poder de transformar por completo un look, enmarcando el rostro y aportando un toque de frescura y sofisticación. Lograr ese acabado pulido y con volumen, como el de una melena recién salida del salón, es más sencillo de lo que parece si se conocen las técnicas adecuadas. Controlar el flequillo para que luzca perfecto durante todo el día no requiere de magia, sino de una buena preparación y las herramientas correctas. A continuación, te guiamos en el proceso para que tu flequillo sea siempre el protagonista de tu peinado.
Preparación: La base para un flequillo perfecto
El éxito de un flequillo bien peinado comienza en el lavado. Es fundamental asegurarse de que el cabello esté limpio y libre de residuos que puedan apelmazarlo. Utiliza un champú adecuado a tu tipo de cabello y no olvides el acondicionador, pero aplícalo preferiblemente de medios a puntas, evitando la zona de las raíces y el flequillo para no añadirle peso innecesario. Tras el lavado, seca el flequillo suavemente con una toalla, sin frotar bruscamente. El paso más importante en esta fase es no dejar que el flequillo se seque al aire por completo, ya que podría tomar una forma indeseada o generar remolinos difíciles de corregir después.
Técnicas de secado para dar forma y volumen
El secado es el momento clave para definir la forma y el volumen de tu flequillo. La dirección del aire y el cepillo que utilices marcarán la diferencia entre un flequillo plano y sin vida y uno con movimiento y cuerpo.
Secado con cepillo redondo
Esta es la técnica clásica para conseguir un flequillo con una curvatura suave y mucho volumen. Necesitarás un secador con boquilla concentradora y un cepillo redondo de un diámetro pequeño o mediano. Sigue estos pasos:
- Con el flequillo aún húmedo, coloca el cepillo redondo por debajo de la sección de pelo.
- Dirige el aire del secador, a temperatura media, desde la raíz hacia las puntas, mientras giras el cepillo hacia adentro.
- Seca primero las raíces levantándolas con el cepillo para crear volumen desde la base.
- Una vez que las raíces estén secas, continúa secando el resto del flequillo, manteniendo la tensión con el cepillo para alisarlo y darle forma.
- Para un acabado más natural, puedes alternar secando el flequillo hacia un lado y luego hacia el otro.
El truco del secado plano para un look más liso
Si prefieres un flequillo más recto y pulido, pero sin que quede pegado a la frente, esta técnica es ideal. En lugar de un cepillo redondo, usarás un peine o un cepillo plano.
- Peina el flequillo húmedo hacia un lado y sécalo en esa dirección, manteniendo el secador apuntando hacia abajo.
- Cuando esa sección esté casi seca, peina el flequillo hacia el lado contrario y repite el proceso.
- Finalmente, peina el flequillo hacia abajo y dale un último golpe de secador desde arriba para asentar el cabello y eliminar cualquier encrespamiento. Este movimiento de vaivén ayuda a “romper” los remolinos y a que el flequillo caiga de forma natural.
Productos de estilizado y mantenimiento
Los productos de acabado son tus aliados para que el flequillo se mantenga en su sitio y con el aspecto deseado por más tiempo. Sin embargo, es crucial usarlos con moderación para no sobrecargar el cabello. Un poco de espuma voluminizadora aplicada antes del secado puede aportar cuerpo sin apelmazar. El champú en seco es una herramienta indispensable: úsalo en las raíces para absorber el exceso de grasa que se acumula durante el día y para devolverle textura y volumen al instante. Una ligera bruma de laca de fijación flexible a una distancia prudencial ayudará a mantener la forma sin crear un efecto acartonado. Un consejo clave es evitar tocar el flequillo con las manos constantemente, ya que la grasa y la suciedad de la piel pueden transferirse al cabello, haciendo que se ensucie y pierda forma más rápidamente.