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Peinado de moño paso a paso: liso, despeinado y bajo

Descubre cómo crear tres estilos de moño paso a paso: liso, despeinado y bajo, para cualquier ocasión.

Peinado de moño paso a paso: liso, despeinado y bajo

El moño es uno de los peinados más versátiles y atemporales que existen. Con su capacidad para adaptarse a cualquier ocasión, desde un día relajado en casa hasta un evento de gala, el moño demuestra una y otra vez su elegancia y practicidad. Dependiendo de cómo se estilice, puede proyectar una imagen de sofisticación pulcra, encanto desenfadado o gracia minimalista. En esta guía, exploraremos cómo crear tres variantes populares de este clásico peinado: el moño liso y pulido, el moño despeinado o "messy", y el elegante moño bajo.

El moño liso y pulido: elegancia clásica

El moño liso, también conocido como "sleek bun", es sinónimo de sofisticación. Es el peinado ideal para entornos profesionales, eventos formales o simplemente cuando se desea un look impecable y controlado. La clave de este estilo es la suavidad y la ausencia de cabellos sueltos, creando una silueta limpia y definida. Requiere un poco de paciencia, pero el resultado es una declaración de elegancia pura.

Pasos para un moño liso perfecto

  • Preparación del cabello: Comienza con el cabello seco y preferiblemente liso. Si tu cabello es ondulado o rizado, considera alisarlo previamente para obtener un acabado más pulcro. Aplica un sérum o crema suavizante para controlar el encrespamiento y aportar brillo.
  • Recoger el cabello: Cepilla todo tu cabello hacia atrás, asegurándote de que no queden enredos. Utiliza un peine de púas finas para alisar la superficie y crear una base tensa. Decide la altura de tu moño: puede ser alto, medio o bajo, según tu preferencia.
  • Asegurar la coleta: Sujeta el cabello firmemente con una goma elástica resistente. Para un acabado extra pulido, puedes tomar un pequeño mechón de la coleta, rociarlo con laca y enrollarlo alrededor de la goma para ocultarla. Fíjalo con una horquilla.
  • Formar el moño: Enrolla la coleta sobre sí misma de forma compacta y luego gírala alrededor de su base. Mantén la tensión mientras lo haces para que el moño quede apretado y definido.
  • Fijar el peinado: Utiliza horquillas del mismo color de tu cabello para asegurar el moño. Introdúcelas de manera que queden ocultas dentro de la estructura. Rocía una capa de laca de fijación fuerte para mantener cada cabello en su lugar durante horas.

El moño despeinado o "messy bun": encanto desenfadado

El "messy bun" es la antítesis del moño pulido, pero no por ello menos chic. Este estilo busca una apariencia relajada y natural, como si te hubieras recogido el pelo sin esfuerzo. Es perfecto para el día a día, planes de fin de semana o para dar un toque bohemio a tu look. La clave aquí es el volumen, la textura y una estructura aparentemente casual pero bien construida.

Cómo lograr el "messy bun" ideal

  • Texturizar el cabello: Este peinado funciona mejor en el cabello del segundo día, ya que tiene más textura. Si tu cabello está recién lavado, aplica un champú en seco en las raíces o un spray texturizante de medios a puntas para darle más cuerpo y agarre.
  • Recoger sin cepillo: Usa tus dedos para recoger el cabello en una coleta alta o media. Esto ayuda a crear un acabado más natural y con volumen en la coronilla. No te preocupes por que quede perfecto; los pequeños bultos son parte del encanto.
  • Crear el moño: Hay varias técnicas. Una de las más sencillas es, al pasar el cabello por la goma elástica la última vez, no sacarlo por completo, creando un lazo. Los extremos que sobran se pueden enrollar alrededor de la base y sujetar con horquillas, o dejarlos sueltos para un efecto más desenfadado.
  • Aportar volumen y soltura: Una vez asegurado el moño, tira suavemente de algunas secciones del mismo para aflojarlo y darle más volumen. También puedes soltar algunos mechones finos alrededor del rostro y en la nuca para enmarcar la cara y suavizar el look.
  • Fijación ligera: Si lo deseas, puedes aplicar una bruma de laca de fijación flexible para que el peinado se mantenga, pero sin perder su movimiento y aspecto natural.

El moño bajo: sofisticación y versatilidad

El moño bajo es un peinado increíblemente versátil que irradia una sofisticación sutil. Situado en la nuca, puede ser tan pulido o relajado como desees. Es una opción maravillosa tanto para la oficina como para una cena elegante, y es especialmente favorecedor para resaltar el cuello y los hombros. Este estilo, como se ve a menudo en imágenes de gracia femenina, combina la sencillez con un toque de refinamiento.

Creando un moño bajo elegante

  • Preparación y partición: Puedes empezar con el cabello liso u ondulado para diferentes efectos. Decide si prefieres una raya en medio, a un lado o peinar todo el cabello hacia atrás sin ninguna división marcada. Una raya bien definida suele aportar un toque más formal.
  • Crear una coleta baja: Recoge todo el cabello en una coleta baja, justo en la nuca. Asegúrala con una goma elástica. Para un acabado más limpio, asegúrate de que el cabello sobre las orejas quede liso.
  • Formar el moño bajo: Tuerce la coleta y enróllala sobre la base para crear un "chignon" clásico y compacto. Otra opción es dividir la coleta en dos secciones, hacer un nudo simple con ellas y luego enrollar los extremos alrededor del nudo.
  • Asegurar discretamente: Fija el moño con horquillas, intentando que queden lo más ocultas posible. El objetivo es que el peinado parezca sostenido por sí mismo.
  • Toques finales: Puedes optar por un acabado impecable aplicando laca o sérum para controlar los cabellos sueltos. Alternativamente, para un aire más romántico y suave, tira con delicadeza de algunos mechones finos cerca de las orejas y en la nuca, tal como lo haría una brisa suave.

Dominar estas tres variantes del moño te permitirá tener siempre un peinado adecuado para cada momento. Desde la rigurosa elegancia del moño pulido, pasando por la frescura del "messy bun", hasta la discreta sofisticación del moño bajo, este peinado demuestra que la simplicidad puede ser la máxima expresión del estilo. No dudes en experimentar con las alturas, las texturas y los acabados para encontrar el moño que mejor se adapte a tu personalidad y ocasión.